Capítulo 1º: Donde se refiere los antecedentes de la historia y otras anécdotas.
Como hay hombres cuya curiosidad no se satisfaría oyendo simplemente contar las cosas maravillosas que he visto y los trabajos que he sufrido durante la larga y peligrosa expedición que voy a describir, sino que querrían saber también cómo logré pasarlos, no pudiendo prestar fe al éxito de una empresa semejante, si desconociesen los menores detalles, he creído que debía dar cuenta en pocas palabras de lo que originó mi viaje y los medios por los cuales he sido bastante feliz para realizarlo.
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| Noticia en el ABC de 27 marzo 1980 |
En los días los días vigesimonoveno y trigésimo del tempestuoso marzo del año de mil nueve y cientos y ochenta nos encontrábamos en el Pantano de San Juan para nuestra participación en los Campeonatos de España de Larga distancia para seniors y juniors - que años más tarde tornaría en "de invierno"- .
Y en donde siendo nuestro club de segunda división se obtuvo la clasificación de trigésima sexta gracias a la veinte y seis posición de nuestro deportista junior Tomás Galán.
Rafael Romero, en junior canoistas no aparece en los anales por lo cual deduzco que no pasó los límites reglamentarios. Al igual Francisco Morales en senior kayakistas. .
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| Paco en su agónico esfuerzo momentos antes de entrar en meta |
Paco, a cada vuelta que aparecía en lontananza mostraba signos de mayores deterioros . Cabezón, a no poder más, nunca contempló la retirada, lo cual era motivo de nuestro regocijo y chanza y ante el épico esfuerzo no podíamos más que animar a pecho henchido para que no decayera el espectáculo.
El
final, entre apoteósico y patético acabó con éste emitiendo
tales ayes y quejas que esta anécdota aun perdura en nuestra memoria
y siendo sacado de la piragua a modo de sillita de la reina. Estaba tan contracturado que se veía impedido de mover cualquier músculo que fuera de los clasificados
como estriado o voluntario.
En su favor he de decir que la distancia a cubrir en el evento senior era de diezyseis mil metros cosa que, entre la falta de entrenamiento diario propio de la época y que se estrenaba en la categoría, suponía tal alto reto para el implicado que no podemos más que clasificar como èpica.
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Tomás en pleno lance |
Tomás
por su parte se batió en dura lid sobre los ocho mil metros, distancia
más llevadera. Que luego se reduciría a los cinco mil metros actuales.
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| Fali, en la canoa roja por la que todos los canoistas el club han pasado |
Fali hizo la misma distancia en canoa. Prácticamente con no perder la línea de su trayectoria ya había más que cumplido el reto, dado que llevaba poco tiempo dedicado a esta modalidad. .
Nuestras piraguas d madera del afamado Antonio Cuesta de Ribadesella fueron nuestras naves más preciadas. Junto a las delicadas palas de madera del nombrado y del homónimo de Lugo. Las cuales habían sido compradas el año anterior con los ingresos obtenido de la "Fiesta" (y algún taco de papeletas que también cayó). A esto se unía la canoa Roja, de igual adquisición.
En esta foto aparecen Fali, Tomás y Emilio sosteniendo un k1 de madera para mostrarlo.
Nos trasladamos hasta tan glaciales ambientes en el Renault V de Maese D. Juan Antonio Morales - lo de maese le venía como anillo al dedo pues era maestro de profesión- . El cual había sido convencido y no con mucha insistencia por Paco. Tal y como ocurrió en numerosas ocasiones.
Dormíamos en unas tiendas de campañas apulgarada y sin suelo, de la O.J.E. En unos precarios sacos de dormir y mantas. Aún me pregunto cómo lográbamos concebir el sueño, pues en mis recuerdos no está el haber pasado especialmente frío o haber terminado maltrechos de huesos y coyunturas.
En uno de esos momentos muertos de deambular por aquellos lares, Paco se nos acercó para transmitirnos la buena nueva de haber adquirido un K4 del nombrado Cuesta. Y que como no había forma de traerlo iba a hablar con D. Rafael Pineda, entrenador del Real Círculo de Labradores de Sevilla para encomendarle tal compromiso. Que en haciendo sitio en el techo del autobús que desplazó a su equipo tenia la posibilidad de su transporte.
Acompáñelo en tal tarea observando como el citado entrenador no se tomaba a bien tal menester. Pero que al verse entre la espada y la pared y percatándose de que el daño de la respuesta negativa iba a suponer para nuestra comitiva un autentico desastre. Accedió bajo el juramento de Paco de que otra encerrona como esa no le volvería a hacer. Acto seguido le mostramos nuestro agradecimiento con todo tipo de palabras y gestos.
Mi
asistencia a tal evento fue debida al hecho de que Paco, debido a mi
dedicación y empeño en estas lides, me premió con la asistencia al
Campeonato en calidad de observante y llegado el caso, aguador
.
Perteneciendo
yo a la categoría de los cadetes, mi Campeonato tendría lugar el
vigésimo día
del mes de abril en Santiago de la Rivera. El estreno
no fue del todo satisfactorio puesto
que se saldó con vuelco a poco
de la salida. En un entorno que nos era eminentemente
favorable.)
Tiene
su gracia el hecho de que yo, ante tal honor y con el alma llena de
dicha y emoción, no atiné a comunicar la referida a mis amados
Padres en tiempo y forma. Siendo mi Madre testigo de los preparativos
que con ahínco y trajín y el deambular por la casa, a no menos de
poco después de la caída del sol (la salida estaba prevista
para medianoche del jueves) se olió que algo me traía entre manos.
A
fin de despejar duda me preguntó directamente destapando lo que ella
pensó era un encubrimiento y yo asumí como error imperdonable. Y sobre
el mismo estaría dispuesto a responder, eso sí, tras mi regreso al
hogar. Cosa que mi Santa Madre no estaba dispuesta a acatar sin la
supervisión y visto bueno del cabeza de familia.
Trasladome
yo al pañol de embarcaciones donde realizábamos los últimos ajuste
cuando, en momentos antes de nuestra partida apareció, en tiempo y
forma, la figura de mi Padre pidiendo explicaciones y enviándome
directamente a casa.
Fue Paco el que usando los argumentos antes
referidos hizo comprender a mi padre que su hijo, o sea yo, merecía
tales privilegios gracias a su trayectoria en el club que aunque
escasa si era intensa. Ayudó también la lágrima que descendía por
mi mejilla de catorce años de edad..
El
final feliz fruto de la decisión de mi Padre fue la causa de que yo
fuese testigo de los hechos que he narrado.
 |
| Panorámica (intento) de la zona de desembarque durante el Campeonato |
Si bien acabo de relatar el detonante de nuestras ansias he de decir que estas debían venir de lejos.
Allí, entre el muro del Polideportivo y el "Pañol de embarcaciones" estaban arrumbados las piraguas de la O.J.E.. El K2 azul Spider (porque tenía una araña dibujada) y dos K2 de color burdeos en la cubierta y blanco en el casco.
A estos, Paco con la ayuda de Emilio, les habían cortado la popa a uno y la proa a otro para que encajaran y fabricar así un K4.
Me contaron que lo sacaron al agua y la experiencia no fue del todo satisfactoria. Vamos, que se tuvieron que bajar a las pocas paladas por el riesgo de ir a pique. Se ve que el arreglo a base de una chapa atornillada al casco y refuerzos de fibra y resina no soportó la presión.
En la segunda ocasión si fui testigo. Estuvieron liados, Paco y creo que Tomás, Fali y puede que Emilio, adecentando la embarcación . Con toda la ilusión en esas caritas; Botaron el buque y el resultado fue el mismo que unos años antes: casi naufragio.
En sucesivas entradas relataré los hechos que nos atañen rogando que las abráis. Es la única recompensa a la que aspiro.
2º PARTE Donde se cuenta los preparativos y la partida de aguas sevillanas
En siendo el año de nuestro señor Jesuscrhisto de milnueveycientos y ochenta y en el día de la Eucaristía de 3 de marzo. Hallábame yo, el que suscribe, en una dulce mañana en brazos de Morfeo .....................
Versión "menos artística"
1ª PARTE: Donde se refiere los antecedentes de la historia y otras anécdotas
Como
hay hombres cuya curiosidad no se satisfaría oyendo simplemente contar
las cosas maravillosas que he visto y los trabajos que he sufrido
durante la larga y peligrosa expedición que voy a describir, sino que
querrían saber también cómo logré pasarlos, no pudiendo prestar fe al
éxito de una empresa semejante, si desconociesen los menores detalles,
he creído que debía dar cuenta en pocas palabras de lo que originó mi
viaje y los medios por los cuales he sido bastante feliz para
realizarlo.
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| Noticia en el ABC de 27 marzo 1980 |
En los días los
días vigesimonoveno y trigésimo del tempestuoso marzo del año de mil
nueve y cientos y ochenta nos encontrábamos en el Pantano de San Juan
para nuestra participación en los Campeonatos de España de Larga
distancia para seniors y juniors - que años más tarde tornaría en "de
invierno"- .
Y
en donde siendo nuestro club de segunda división se obtuvo la
clasificación de trigésima sexta gracias a la veinte y seis posición de
nuestro deportista junior Tomás Galán.
Rafael Romero, en junior canoistas no aparece en los anales por lo cual deduzco que no pasó los límites reglamentarios. Al igual Francisco Morales en senior kayakistas. .
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| Paco en su agónico esfuerzo momentos antes de entrar en meta |
Paco,
a cada vuelta que aparecía en lontananza mostraba signos de mayores
deterioros . Cabezón, a no poder más, nunca contempló la retirada, lo
cual era motivo de nuestro regocijo y chanza y ante el épico esfuerzo no
podíamos más que animar a pecho henchido para que no decayera el
espectáculo.
El
final, entre apoteósico y patético acabó con éste emitiendo
tales ayes y quejas que esta anécdota aun perdura en nuestra memoria
y siendo sacado de la piragua a modo de sillita de la reina. Estaba tan
contracturado que se veía impedido de mover cualquier músculo que fuera
de los clasificados
como estriado o voluntario.
En
su favor he de decir que la distancia a cubrir en el evento senior era
de diezyseis mil metros cosa que, entre la falta de entrenamiento diario
propio de la época y que se estrenaba en la categoría, suponía tal alto
reto para el implicado que no podemos más que clasificar como èpica.
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Tomás en pleno lance |
Tomás
por su parte se batió en dura lid sobre los ocho mil metros, distancia
más llevadera. Que luego se reduciría a los cinco mil metros actuales.
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| Fali, en la canoa roja por la que todos los canoistas el club han pasado |
Fali
hizo la misma distancia en canoa. Prácticamente con no perder la línea
de su trayectoria ya había más que cumplido el reto, dado que llevaba
poco tiempo dedicado a esta modalidad. .
Nuestras piraguas d madera del afamado Antonio Cuesta de Ribadesella fueron
nuestras naves más preciadas. Junto a las delicadas palas de madera
del nombrado y del homónimo de Lugo. Las cuales habían sido compradas el
año anterior con los ingresos obtenido de la "Fiesta" (y algún taco de
papeletas que también cayó). A esto se unía la canoa Roja, de igual
adquisición.
En esta foto aparecen Fali, Tomás y Emilio sosteniendo un k1 de madera para mostrarlo.
Nos trasladamos hasta tan glaciales ambientes en el Renault V de Maese D.
Juan Antonio Morales - lo de maese le venía como anillo al dedo pues
era maestro de profesión- . El cual había sido convencido y no con mucha
insistencia por Paco. Tal y como ocurrió en numerosas ocasiones.
Dormíamos
en unas tiendas de campañas apulgarada y sin suelo, de la O.J.E. En
unos precarios sacos de dormir y mantas. Aún me pregunto cómo lográbamos
concebir el sueño, pues en mis recuerdos no está el haber pasado
especialmente frío o haber terminado maltrechos de huesos y coyunturas.
En
uno de esos momentos muertos de deambular por aquellos lares, Paco se
nos acercó para transmitirnos la buena nueva de haber adquirido un K4
del nombrado Cuesta. Y que como no había forma de traerlo iba a hablar
con D. Rafael Pineda, entrenador del Real Círculo de Labradores de
Sevilla para encomendarle tal compromiso. Que en haciendo sitio en el
techo del autobús que desplazó a su equipo tenia la posibilidad de su
transporte.
Acompáñelo
en tal tarea observando como el citado entrenador no se tomaba a bien
tal menester. Pero que al verse entre la espada y la pared y
percatándose de que el daño de la respuesta negativa iba a suponer para
nuestra comitiva un autentico desastre. Accedió bajo el juramento de
Paco de que otra encerrona como esa no le volvería a hacer. Acto seguido
le mostramos nuestro agradecimiento con todo tipo de palabras y
gestos.
Mi
asistencia a tal evento fue debida al hecho de que Paco, debido a mi
dedicación y empeño en estas lides, me premió con la asistencia al
Campeonato en calidad de observante y llegado el caso, aguador
.
Perteneciendo
yo a la categoría de los cadetes, mi Campeonato tendría lugar el
vigésimo día
del mes de abril en Santiago de la Rivera. El estreno
no fue del todo satisfactorio puesto
que se saldó con vuelco a poco
de la salida. En un entorno que nos era eminentemente
favorable.)
Tiene
su gracia el hecho de que yo, ante tal honor y con el alma llena de
dicha y emoción, no atiné a comunicar la referida a mis amados
Padres en tiempo y forma. Siendo mi Madre testigo de los preparativos
que con ahínco y trajín y el deambular por la casa, a no menos de
poco después de la caída del sol (la salida estaba prevista
para medianoche del jueves) se olió que algo me traía entre manos.
A
fin de despejar duda me preguntó directamente destapando lo que ella
pensó era un encubrimiento y yo asumí como error imperdonable. Y sobre
el mismo estaría dispuesto a responder, eso sí, tras mi regreso al
hogar. Cosa que mi Santa Madre no estaba dispuesta a acatar sin la
supervisión y visto bueno del cabeza de familia.
Trasladome
yo al pañol de embarcaciones donde realizábamos los últimos ajuste
cuando, en momentos antes de nuestra partida apareció, en tiempo y
forma, la figura de mi Padre pidiendo explicaciones y enviándome
directamente a casa.
Fue Paco el que usando los argumentos antes
referidos hizo comprender a mi padre que su hijo, o sea yo, merecía
tales privilegios gracias a su trayectoria en el club que aunque
escasa si era intensa. Ayudó también la lágrima que descendía por
mi mejilla de catorce años de edad..
El
final feliz fruto de la decisión de mi Padre fue la causa de que yo
fuese testigo de los hechos que he narrado.
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| Panorámica (intento) de la zona de desembarque durante el Campeonato |
Si bien acabo de relatar el detonante de nuestras ansias he de decir que estas debían venir de lejos.
Allí,
entre el muro del Polideportivo y el "Pañol de embarcaciones" estaban
arrumbados las piraguas de la O.J.E.. El K2 azul Spider (porque tenía
una araña dibujada) y dos K2 de color burdeos en la cubierta y blanco en
el casco.
A
estos, Paco con la ayuda de Emilio, les habían cortado la popa a uno y
la proa a otro para que encajaran y fabricar así un K4.
Me
contaron que lo sacaron al agua y la experiencia no fue del todo
satisfactoria. Vamos, que se tuvieron que bajar a las pocas paladas por
el riesgo de ir a pique. Se ve que el arreglo a base de una chapa
atornillada al casco y refuerzos de fibra y resina no soportó la
presión.
En
la segunda ocasión si fui testigo. Estuvieron liados, Paco y creo que
Tomás, Fali y puede que Emilio, adecentando la embarcación . Con toda
la ilusión en esas caritas; Botaron el buque y el resultado fue el
mismo que unos años antes: casi naufragio.
En
sucesivas entradas relataré los hechos que nos atañen rogando que las
abráis. Es la única recompensa a la que aspiro.
2º PARTE Donde se cuenta los preparativos y la partida de aguas sevillanas
En
siendo el año de nuestro señor Jesuscrhisto de milnueveycientos y
ochenta y en el día de la Eucaristía de 3 de marzo. Hallábame yo, el que
suscribe, en una dulce mañana en brazos de Morfeo .....................